17 DE FEBRERO
"... hasta que conozcas el
significado de ser completa, de estar en
armonía con toda la creación..."
Eileen Caddy
El tema de hoy nos invita a
sentir la unidad del ser humano con lo divino.
Cuando dejo de fragmentarme internamente,
la vida comienza a fluir con abundancia.
Esta abundancia no se reduce a lo material,
sino que se manifiesta como plenitud,
coherencia interna y sentido.
Sentirme complet@
es alcanzar un estado de plenitud,
armonía interior y unidad.
Integro todas la partes del ser.
Luz y sombra, mente, cuerpo y espíritu.
Es un pilar fundamental
del crecimiento espiritual y la autoconciencia.
La luz representa la conciencia, los dones,
la creatividad, la divinidad y la parte del ser
que reconozco y acepto fácilmente.
La sombra no "es mala", es un maestro
que revela dónde necesito sanar.
El cuerpo. La espiritualidad consciente
busca la integración somática,
no la evitación del cuerpo.
La mente actúa como puente
entre el cuerpo y el espíritu.
Crea pensamientos que iluminan
o sombras que juzgan.
El Espíritu es la chispa divina,
la conciencia superior que sostiene la unidad.
Cultivo una conexión profunda y consciente
con la naturaleza, el universo
y todas las formas de vida
y se desvanece la sensación de separación,
es una experiencia profunda de conexión.
El ser humano y lo divino
están interconectados.
Es un vínculo profundo
que va más allá de la realidad.
Meditación, oración, introspección...
son caminos para experimentar esta unidad.
Acepto la verdad de la unidad:
"Yo en tí y tú en Mí"
Cuando esta comprensión la integro,
la vida se vive desde la armonía, la confianza
y la abundancia natural del Ser.
Reconozco que todo forma parte
de un mismo y único Todo.
Gracias a Eileen Caddy.
Desde 2010/13 , leo "La Voz Interior" a diario.
Gracias a mi amiga y maestra M. Jesús,
ella me la dio a conocer
y la comparte cada día.
Me ayuda mucho.
Maruja Bíblica