"... no seáis críticos o intolerantes,
sino tened presente
que no hay dos iguales..."
Eileen Caddy
El tema de hoy nos invita a
sentir que cada uno de nosotros, es único.
Cuando cada uno encuentra su lugar
y actúa desde lo mejor de sí mismo,
la armonía surge.
No juzgo.
No comparo.
La diversidad es necesaria
para que "el todo" funcione.
No soy una pieza aislada.
Soy parte de un conjunto mayor.
Cada uno
tenemos nuestra propia función.
La frustración puede surgir,
si quiero encajar
donde no pertenezco.
La frustración puede surgir
cuando comparo mi ritmo
con los de los demás.
Actúo desde mi autenticidad.
La diversidad no es un obstáculo
para la armonía.
La diversidad es la opción
que hace posible la armonía.
Observo a los que me rodean.
No desde la crítica,
si no desde la curiosidad.
"Doy lo mejor de mí
cuando encuentro mi lugar".
Es una invitación a la coherencia.
No tengo que forzarme para ser perfect@,
si no encontrar el lugar en el que
lo que digo y lo que hago
están alineados.
El propósito
no siempre se descubre de golpe.
El propósito se construye
al honrar nuestra forma.
El propósito se construye
al honrar la forma de los demás.
El propósito se construye
al permitir
que poco a poco cobre sentido.